El Tren

Y… allá va incansable en su recorrido, pasando por diferentes lugares, recorriendo historias…
La vida, ese recorrido por etapas …se termina y se empieza.
Si ves una estación de trenes, puedes ver cómo el espacio te representa, la imagen que proyectamos en el espacio y en nuestra conducta, y cómo la representación de una imagen de la realidad te recuerda lo que eres… o mejor dicho que lo que representas en tu interior.
Te propongo un ejercicio: cierra tus ojos, o en este momento imagina una estación de trenes, imagínate como sería el lugar, visualiza cada detalle de la estación, la gente. De pronto tienes que tomar un tren donde el destino solo lo sabes tú, imagina cómo es el tren externamente y cómo te sientes al tomar ese tren, pronto debes partir, suena la sirena, subes a ese tren y empiezas a recorrer el interior de ese tren, observa cada detalle del interior, mientras el tren ha empezado esa marcha. Hasta aquí el ejercicio.
Cada imagen que te ha surgido eres tu en movimiento dentro de ti, el tren interior, que recorre incansablemente sobre las vías de la vida. Metáfora de la vida, donde esa imagen nos puede mostrar diferentes alternativas…
Hay trenes donde están viejos, arruinados, corroídos, sin movimiento, dejaron de andar por decisión propia, por miedo, abandonados. Su interior es la imagen de telas de arañas, enredados y quedan allí en una trocha sin movimiento…
Hay trenes solos, aislados, sin pasajeros que llevar, solo llevan vagones cargados de asientos vacíos en su interior, cargados de cosas, solo eso…y recorren así, solos.
Hay trenes que nunca paran, que andan y andan, decidieron no parar, es necesario ir a toda prisa, es necesario ser un tren competente, de primera línea, para no perder el tiempo, quieren llegar a la meta y la meta se torna inalcanzable porque solo recorren por vorágine de la vida sin pensar dónde… pensar que si se paran es detenerse a perder el tiempo.!!!!
Hay trenes donde las puertas y las persianas están cerradas, paran en las estaciones, pero no llevan gente porque nunca las puertas y las ventanas están abiertas, ser invadidos es una gran amenaza.
Hay trenes lleno de gente pero la gente en su interior están llenas de máscaras, todas se miran sin ser miradas, sin tener la capacidad de desenmascararse, gente con mucho ruido, y solo predomina el ruido.
Hay trenes donde se paran en cada estación, considerando que a veces es necesario parar y otras veces no, llevan la gente de un lugar a otro, recorren su trocha, pero cuando no saben para donde ir se detienen, analizan los planos del camino y siguen.
Hay trenes que andan a tal velocidad compitiendo con otros trenes, solo compiten sin saber cuál es el premio, están programados para eso y hacen eso.
Hay trenes descarrilados que se les acabó la vía, no hay más que recorrer o se salieron del carril y quedan…
Hay trenes que andan un tiempo y se detienen, tienen mucho miedo de seguir, no están nunca seguros qué trocha seguir, y siempre se preguntan si es la correcta, y se detienen porque dudan de la trocha, del camino, de la capacidad de la locomotora, de la gente que llevan en su interior, es la eterna duda y el miedo que les hace ver cosas irreales, dudan hasta de la realidad.
Hay trenes que solo les interesan llegar a la meta, y no interesa lo que hay en el medio, no interesa qué es lo que llevan, dónde se paran o no, no interesa el hoy, solo es la meta y … ¿dónde está la meta?.
Hay trenes muy lentos cargados de cosas, que no quieren dejar nada, todo llevan nada dejan, todo es importante y no pueden avanzar, está tan pesada la carga… que, carga con la pesada carga de no descargar nada, juego entre todo y nada.
Hay trenes quedados en una estación no parten nunca, analizan y analizan el camino y el camino se diluye, allí están sin partir nunca.
Hay trenes mareados, que tienen tantos planos por donde ir que parece un verdadero laberinto, todos son los planos de otros trenes, pero ninguno es de él, recorre lo de otros trenes y se pasan recorriendo mareados, ya que llegan al lugar de partida sin poder llegar a la meta desde sus propios plano.
Hay trenes y trenes… La imagen del tren representa tantas cosas, habrá una vía que recorrer a una velocidad u otra, una meta a donde llegar, paradas donde parar, que tú sabrás para qué paras, y algo inevitable que seas como seas y hagas lo que hagas si en algún momento estás en la trocha equivocada la VIDA se encarga de descarrilarte para volver al camino original, para llevarte a eso que TÚ ERES y para lo cual estás, como responda depende de TI.